viernes, 27 de febrero de 2009

#43

Pasar todo un día completamente desconectado de la red parece ser bastante más entretenido de lo que pensé. Debo ser sincero y confesar que a veces me siento más cómodo cuando estoy delante del teclado (sobre todo cuando afuera hace un calor infernal y en el estudio tengo un ventilador), pero hay un cierto encanto en estar completamente desenchufado.

Mañana cierra Tabula Rasa, así que ahora que estoy nuevamente en línea voy a aprovechar para ver qué cosas nuevas han puesto los desarrolladores ahora que el final del juego está a menos de veinticuatro horas. El juego estaba lleno de buenas ideas mal ejecutadas, y eso es lo que alejó a muchos de los suscriptores y evitó que llegaran suscriptores nuevos hasta que decidieron que los últimos dos meses el juego iba a ser gratis, pero de todas formas tenía momentos en que resultaba una decepción. Digamos que un juego pierde todo su encanto cuando te pasas un par de horas completando media docena de misiones cortitas sólo para encontrarte conque la misión que cierra la serie no se puede completar porque hubo un error de programación y la puerta simplemente no se abre, o el enemigo no aparece desde hace dos semanas. Y peor si estás pagando una suscripción mensual a ese mismo juego. De todas formas Tabula ha dejado un serie de buenas ideas que podrían ser aprovechadas en otros juegos más adelante. Creo que voy a tomar algunos conceptos de las misiones y los voy a poner en mis aventuras de Dungeons & Dragons.

Tal vez mañana escriba un poco más acerca de Tabula Rasa en Into The Moshpit.

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