jueves, 7 de mayo de 2009

#103

El día ha pasado en medio de una cierta somnolencia que se niega a ceder ante el café. Hace unos días también la tuve, y la solución fue dormir por varias horas para poder recuperar energías suficientes para poder seguir adelante. He intentado por todos los medios, pero nada parece ser lo suficientemente bueno para mantenerme plenamente consciente. Es más, acabo de quedarme dormido por varios segundos mientras trataba de terminar esta línea. Los ojos se me cierran sin que pueda hacer nada para impedirlo. Mis manos están ligeramente adormecidas, lo cual he notado que siempre me sucede cuando llevo ya demasiadas horas despierto. Si bien he aprendido a aprovechar los minutos en el bus para dormir siquiera un par de horas extra, pero al final casi siempre estoy tan cansado que ya no creo que eso me esté ayudando en algo. Esta semana realmente está siendo muy mala en cuanto a las horas de sueño, y me molesta saber cuál es la razón. Odio esa razón. Más bien odio que la razón sea esa y no otra. De pronto mi cabeza pesa más de una tonelada y mi cuellos ya no puede sostenerla. Los párpados parecen de plomo. El resto de mi cuerpo ha perdido casi por competo cualquier sensación de tiempo y espacio, como si todo no fuera más que un juego Ya está. Ya fue demasiado esfuerzo por esta noche. Apagaré las luces en un instante más. Hora de dormir, con un poco de suerte las cosas serán diferentes mañana.

miércoles, 6 de mayo de 2009

#102

Tal vez debería cambiar el fluorescente del estudio, reemplazarlo por un foco ahorrador con una pantalla o algo así, para difuminar un poco la luz. Lo que me recuerda que desde el año pasado vengo pensando en poner una repisa en el muro detrás de Alexiel, y luego poner una lámpara pequeña en esa repisa, para no tener que estar encendiendo el fluorescente del estudio cada vez que quiero quedarme hasta tarde con la PC. Se supone que el carpintero va a venir mañana para terminar de hacer un mueble para el cuarto de mis viejos, así que voy a dejar una nota antes de irme al trabajo, para que el carpintero suba al estudio y vea dónde va a poner esa repisa. Una vez que la repisa esté en su lugar (calculo que sería más o menos a mediados de la próxima semana), puedo empezar a ordenar las cosas que ahora están amontonadas en mi cuarto. Y cuando todo eso ya esté en su lugar podré poner esa lámpara en la repisa y empezaré a buscar algo con qué reemplazar el fluorescente. Tampoco sería mala idea ponerle una pantalla al foco de mi cuarto, aunque casi no lo uso, pero creo que se vería un poco más agradable. Tendré que pensar en eso y buscar la forma de acomodar mi presupuesto de modo que me permita hacer esas compras y de todas formas conseguir más libros y ahorrar para las compras mayores que pienso hacer dentro de algunos meses. Hora de sacar la calculadora.

martes, 5 de mayo de 2009

#101

Bajo del bus y me pongo la capucha sobre la cabeza para protegerme de las oleadas de frío que por momentos cruzan la noche como fantasmas. Nuevamente la sensación extraña de la ausencia de magia que en realidad es sólo la indicación de la magia remanente en esa esquina. Esta noche no hay neblina, pero eso no significa que vaya a ser una noche tranquila. Detrás de mi empieza a crecer la visión que en un instante me rodea, apenas una brisa para aquellos que pasan a mi lado. Las veo claramente. Líneas que se dibujan sobre la realidad para llevarme a esos días ahora perdidos para siempre junto con el olor de una noche de verano pasada la medianoche. Me acomodo la capucha y meto las manos en los bolsillos. Cierro los ojos y empiezo a caminar entre los recuerdos que se superponen a la realidad. Un gato me observa desde el callejón que comparte con un perro. Lo veo mover las orejas y pasear los ojos sobre mí y a mi alrededor, luego se echa sobre sus patas para cubrirse del frío. El puede verlo también, después de todo los gatos pueden ver cosas que los humanos no podemos. Sigo mi camino sin prestarle más atención. El olor de la comida llena mis pulmones pero no despeja, sino que extiende aún más la bruma sobrenatural de los recuerdos. No pensé que esta magia residual pudiera afectarme. No es la primera vez que me equivoco, y ya he pagado por esos errores. Por ahora necesito un cigarrillo.

lunes, 4 de mayo de 2009

#100

Esta noche camino en medio de una ligera neblina, pero no hay magia a mi alrededor. Al menos no es la misma magia que solía encontrar en noches como esta. Esta vez la energía arcana no me da la bienvenida, sino que parece más bien el eco de una risa burlona ante una herida abierta. Algo se agita en la niebla a mi lado. Una visión de tiempos pasados. Magia ahora convertida en un recuerdo que quedó atrapado para siempre en esta esquina. La Luna creciente me observa curiosa, oculta tras el velo de nubes. ¿Será eso una sonrisa o sólo la sombra de otro recuerdo que aún flota en el aire y se agita en la energía arcana de la neblina? Me invaden recuerdos impregnados del olor de una noche de verano pasada la medianoche. Busco en mis bolsillos un cigarrillo que pueda disipar ese olor, pero perdí mi última cajetilla el mismo día que perdí mi casaca favorita hace tres semanas. Estupideces que ahora regresan para hacer aún más incómoda una caminata que ya de por sí resulta incómoda por la somnolencia que he arrastrado todo el día. De pronto llega a mi mente una canción de The Pogues y sin darme cuenta empiezo a tararearla mientras meto las manos en los bolsillos y pienso que sólo falta el cuadro de narración para que esta noche parezca sacada de un cómic de Hellblazer. Al menos la canción no es Rainy Night In Soho. Tal vez sea hora de empezar a dormir un poco más.

domingo, 3 de mayo de 2009

#99

Tras instalar Ubuntu en Alexiel la noche de ayer, me decidí a aprender a usarlo, o al menos a intentarlo. Hasta ahora estoy fascinado con la velocidad a la que suceden las cosas en Ubuntu, aunque extraño algunas cosas de Windows XP, especialmente mi fiel Winamp que activaba casi sin darme cuenta. Supongo que la velocidad también se debe a que no tengo tantas cosas consumiendo recursos del sistema cuando uso Ubuntu, pero es un entorno bastante efectivo para las cosas que hago en el poco tiempo que tengo de lunes a jueves después del trabajo (blogging, leer noticias y correo, un par de juegos en Facebook), y la velocidad a la que levanta el sistema es realmente útil cuando tienes apenas un par de horas y debes aprovechar cada instante. Claro que me ha llevado un buena parte del día acostumbrarme a usarlo, y sobre todo aprender a instalar aplicaciones y drivers, pero esa parece ser una buena excusa para buscar algún curso de Linux en un instituto.
Hace un par de semanas empecé a considerar la posibilidad de estudiar algún curso libre en un instituto, más que nada por los certificados, y teniendo en cuenta que ahora mis sábados están libres, aprender Linux es una buena excusa para empezar. Un curso de Photoshop tampoco me vendría mal, tanto por la certificación como porque lo poco que sé lo he aprendido por prueba y error, y estoy seguro de que hay muchas cosas que estoy pasando por alto de esa forma. Y los certificados nunca están de más.

sábado, 2 de mayo de 2009

#98

Ayer fue un día bastante entretenido con Micky y su netbook. Un poco frustrante también, pero al menos nos permitió volver a pasarnos todo un día juntos como hacíamos antes de que nos viéramos obligados a enfrentar el mundo real y no tuviéramos ya tiempo para casi nada, mucho menos para las reuniones que teníamos con Ef. Antes nos reuníamos todos los fines de semana, pero con el tiempo las reuniones empezaron a distanciarse cada vez más. Y ahora las pocas horas que nos quedan libres cada día las dedicamos a otras cosas que no hacen sino alejarnos un poco más, y por eso aprovechamos cada oportunidad para reunirnos aunque sea por un par de horas. Algunas veces parece que el tiempo se nos escurriera entre los dedos.
Hablando justamente de esa falta de tiempo, la posibilidad de levantar el sistema de forma casi inmediata me ha atraído hacia Linux, específicamente hacia Ubuntu. Ayer por la noche, cuando ya estuve sólo en el estudio, decidí descargar el .iso del CD de instalación del Ubuntu Jaunty Jackalope, porque sentí curiosidad por un sistema operativo que levantase en más o menos la quinta parte del tiempo que le toma a mi Windows XP tener un escritorio totalmente utilizable. Ahora sólo me queda instalarlo y aprender a usarlo para ver si realmente me permite ser un poco más productivo durante la semana. Espero también que instalar Ubuntu no me de problemas con Windows, y que si llegasen a haber problemas no sean realmente serios.

viernes, 1 de mayo de 2009

#97

Al llegar a casa anoche recibí un mensaje de Micky pidiéndome que lo llame para ponernos de acuerdo para una mañana geek revisando su netbook en el estudio. Hasta ahí todo bien, después de todo siempre estoy dispuesto a ayuda a mis amigos con sus computadoras, así que hice un lista rápida de las cosas que debía revisar en busca de una solución a su problema.
Al día siguiente la mañana empezó bien con una taza de café caliente y un chequeo rápido para estar seguro de tener todo lo necesario. Micky llegó poco después, y empezamos a revisar la netbook. Tras varios intentos frustrados de restaurar el sistema, descubrimos que se trataba de un malware que no nos permitiría hacer mucho a menos que lo pudiéramos eliminar. Un par de horas más tarde era ya bastante obvio que Micky tendría que quedarse a almorzar, pues no podíamos dar con una solución que no pasara por formatearla y empezar desde cero con una instalación fresca de Windows XP. Ubuntu apareció de pronto como una buena posibilidad para reducir el tiempo que demora en levantar, pero descargar el instalador demoraría demasiado.
Agotados ya, bajamos a almorzar y a ver un poco de televisión mientras se completaba una copia de seguridad de la netbook, aunque la posibilidad de volver a infectarla no me convencía para nada. La tarde se convirtió en noche y enfrentábamos ahora el hecho incomprensible de que la netbook se resistiera a completar la instalación. ¿Derrotados por una computadora? Al parecer sí. Al menos por ahora. Una cerveza y una sesión de Play Station servirán para refrescar un poco y ventilar la tensión.